El frenético ritmo de vida actual obliga a un alto nivel de consumo energético. Adultos y niños están sometidos a un gran número de exigencias por parte del entorno, cuyo cumplimiento implica un alto nivel de desgaste.

Las necesidades energéticas de cada individuo varían en función de distintos factores, como la superficie corporal (peso y altura), la edad, estado de salud, composición corporal (relación entre el peso magro de una persona y el porcentaje de peso graso), actividad laboral, actividad física y las condiciones climáticas del entorno en que se habite.

7 de cada 10 personas afirman estar cansados o muy cansados en su estado habitual, lo que ha sido causa de la aparición del acrónimo TATT, cuyo significado en lengua inglesa es “Cansado Todo el Tiempo” (en inglés, “Tired All The Time”). Este estado se ve agravado si aparecen nuevos factores de estrés, como cambios estacionales, ritmo de vida en grandes ciudades, exigencias laborales, eventos anormales en la vida cotidiana (mudanzas, bodas, nacimiento de hijos, etc.)

El consumo energético, si no se compensa con el descanso y la alimentación apropiada, genera un descenso en la vitalidad y defensas del individuo, lo que puede ser causa de:

  • En la vida profesional:
    • Errores y bajo rendimiento laboral.
    • Mala gestión profesional.
  • En la vida personal:
    • Desgana en las tareas domésticas.
    • Dificultades en las relaciones con los hijos y la pareja.
  • En la vida social:
    • Reducción en el número de encuentros sociales y dificultad para mantener las relaciones de amistad.
    • Intolerancia o aversión social.

Existen ciertas pautas que son de ayuda a la hora de mantener un tono vital apropiado:

  • Consumir alimentos de origen vegetal, como hortalizas, legumbres y frutas, que proporcionan un gran aporte energético y contribuyen al buen funcionamiento del organismo.
  • Realizar actividad física moderada. Esta práctica genera beneficios en función de la frecuencia con que se desarrolle dicha actividad.
  • Evitar, en medida de lo posible, el estrés y la ansiedad. Son factores que provocan un desequilibrio hormonal, que repercute en la sensación subjetiva de cansancio y pérdida de agilidad mental.

No obstante, numerosos expertos recomiendan suplementar nuestra dieta con complementos alimenticios que favorezcan la recuperación energética, física y mental, mediante el aporte de elementos y sustancias nutrientes, empleados en su justa proporción.

En aquellos casos que se manifieste una pérdida de vitalidad:

Complemento multivitamínico, compuesto por vitamina A, vitamina B6, vitamina B7, vitamina B9, vitamina B12, vitamina C, vitamina D, vitamina E, coenzima Q10 y ácido málico.

Gracias a su alto contenido en coenzima Q10 (10 mg de coenzima Q10 por gummie), elemento fundamental en el proceso de producción energética del organismo, resulta de gran ayuda en las situaciones de desgaste y bajo tono vital. También contribuye a la protección de las células frente al daño oxidativo.

VITONO contiene ácido málico, el cual facilita la recuperación muscular después de ejercicio físico intenso, o en estados de debilidad, fatiga y cansancio.

Es un producto de especial interés para deportistas, ya que no contiene sustancias excitantes ni induce resultados positivos en controles antidoping.

Su innovadora presentación en forma de gummies, de buen sabor y agradable textura, permite una mayor biodisponibilidad de sus componentes activos, ya que se mantienen largo tiempo en la cavidad bucal, mientras se mastica y degusta, lo que deriva en una mayor absorción de los principios activos hacia el torrente sanguíneo.

VITONO posee un delicioso sabor afrutado, es apto para todas las edades y embarazadas, y puede tomarse durante periodos de tiempo prolongados. 

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