Está ampliamente reconocida la conveniencia de incluir en nuestra dieta fuentes de ácidos grasos poliinsaturados (AGPI) y complementos nutricionales que los contengan para el mantenimiento del aparato cardiovascular y el equilibrio lipídico en el organismo, así como para el correcto crecimiento y desarrollo de los más pequeños. Por ello, nos parece interesante recordar que estos compuestos poseen, además, una potente acción nutritiva sobre nuestro sistema inmunológico.

Y es que los ácidos grasos monoinsaturados, como los omega-9, o poliinsaturados, principalmente omega-3 y omega-6, además de ser cardioprotectores naturales, favorecen la correcta respuesta del sistema inmunitario a los retos cotidianos.

Los derivados de los ácidos grasos omega-3, los eicosanoides, son potentes reguladores de la respuesta celular en los procesos inmunológicos y su principal representante es el ácido a-linolénico. Forma prostaglandinas de la serie 3 y leucotrienos de la serie 5, con acción antiinflamatoria. Ejercen su efecto sobre la inmunidad y poseen reconocida acción frente a algunos procesos inflamatorios con la participación del sistema inmune. Los estudios sugieren un importante papel en la función de los linfocitos T y la producción de citoquinas.

El principal representante de la otra familia de poliinsaturados, el omega-6, es el ácido linoleico, precursor de prostaglandinas de la serie 2 y leucotrienos de la serie 4, siendo ambos compuestos proinflamatorios. Una inflamación adecuadamente modulada es un esencial elemento para las defensas y la reparación de los tejidos.

Tanto los omega-3 como los omega-6 son ácidos esenciales y por ello, no son sintetizados por el organismo y deben ser incorporados en la dieta. Ambos forman parte de la estructura de la membrana celular y participan en la regulación de la permeabilidad de la misma, funciones indispensables para la vida.

Por su parte el ácido oleico, omega-9, también posee propiedades antiinflamatorias y se considera de gran utilidad en el mantenimiento del sistema defensivo puesto que favorece la producción de células inmunitarias y aumenta en consecuencia la resistencia a la acción de los agentes patógenos.

La adecuada combinación de todos ellos, con su acción sinérgica, regula y modula la respuesta inflamatoria.

Resulta, por otra parte, muy importante insistir en el papel de la inflamación crónica, es decir, ineficaz, en el desarrollo de muchas patologías, siendo una de las causas de envejecimiento acelerado. Por consiguiente, la suplementación con AGPI será a tener en especial consideración en la tercera edad y suplementando procesos inflamatorios cronificados.

La fuente de parte de estos requisitos nutricionales la podemos encontrar en la alimentación. Nuestra saludable dieta mediterránea, cuando la seguimos, nos ofrece muchos alimentos ricos en estos ácidos grasos. La caballa, el atún, los arenques, y las sardinas procedentes de la pesca contienen abundante omega-3. El omega-6lo obtendremos de los aguacates, legumbres, semillas y frutos secos, principalmente, y regar las ensaladas con un delicioso aceite de oliva virgen nos proporciona riqueza en ácido oleico.

No obstante, el ritmo de vida acelerado, con poco tiempo para la cocina y demasiadas comidas rápidas fuera de casa, además de la dudosa procedencia de muchos de los alimentos que encontramos en el supermercado, nos sugieren la conveniencia de recurrir, de vez en cuando, a suplementos ricos en estos compuestos, elaborados con materia prima de excelente calidad.

CORADON, de Laboratorios Heliosar, es un complemento ideal para protegernos y cuidarnos. Su composición, a base de ácidos grasos omega 3, 6 y 9, contribuye de manera importante a alcanzar la cantidad diaria recomendada de estos saludables compuestos.

Logramos esto, además, por medio de deliciosas gummies a base de aceite de perilla (Perilla frutescens), y no de fuentes de aceites de pescado que aportan un sabor para muchos desagradable, lo que las hace, además de sabrosas, aptas para veganos. No contiene ni lactosa ni gluten.

Así, tomando dos gummies de CORADON al día, contribuimos al cuidado de nuestra salud cardiovascular, al metabolismo de los triglicéridos y el colesterol, a la par que preparamos nuestro sistema inmune a las demandas externas e internas.